COMBATES EN LIBIA


Dos semanas de bombardeos han hecho mella en las fuerzas del líder libio, Muamar Gadafi, aunque estas todavía no están acabadas, según ha advertido un alto mando del ejército estadounidense en el Capitolio. Por su parte, el secretario de Defensa, Robert Gates, ha dicho a los congresistas que el dictador acabará manchándose, pero “con el tiempo”.

El responsable del Pentágono aseguró, en una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, que EEUU no tiene planes para enviar soldados a suelo libio -“No mientras yo esté en este trabajo”, aseguró- o de ampliar la misión militar para echar a Gadafi del poder. “Derrocar el régimen (de Gadafi), aunque sería bienvenido, no es parte de la misión militar”, aseguró.

Gates predijo que en última instancia las medidas políticas y económicas allanarán el camino para que, ““con el tiempo”, el pueblo libio eche a Gadafi.

La misión liderada por la OTAN también “podría contribuir a que se fracture algo la unidad de su propio Ejército” e impulsar la caída del régimen, aseveró Gates, aunque puntualizó que “nadie puede predecir cuánto tiempo llevará eso”.

Todavía superiores a los rebeldes

Tampoco el jefe del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mike Mullen, se aventuró a predecir cuándo se producirá la caída del régimen. Mullen -que también comparecía en el comité de la Cámara Baja- aseguró que los ataques de los aliados han hecho mella en las fuerzas de Gadafi, pero también consideró que queda una larga batalla por delante.

“Claramente, hemos debilitado gravemente sus capacidades militares… Hemos desgastado sus fuerzas a un nivel del 20% o 25%”, dijo el almirante. “Pero eso no significa que esté a punto de desmoronarse desde un punto de vista militar, porque ese no es el caso”. El poder militar de las tropas del régimen de Gadafi en tierra es todavía diez veces mayor que el de los rebeldes.

Los comentarios del almirante Mullen se produjeron mientras los congresistas preguntaban si EEUU podría ampliar su implicación en Libia, donde los rebeldes mal organizados se enfrentan a las tropas leales al sátrapa.

Después de que este miércoles trascendiese que el presidente Barack Obama ha autorizado a los servicios secretos a apoyar a los sublevados, los críticos con la misión temen que se prolongue.

“Con Irak y Afganistán ocupando una cuota considerable de los recursos estadounidenses, espero sinceramente que esto no sea el inicio de un tercer conflicto prolongado”, dijo el presidente del Comité, el republicano Howard McKeon.

Los rebeldes, descontrolados y desorganizados

Gates no quiso comentar las informaciones acerca de la actividad de la CIA en Libia. Los partidarios de una mayor implicación en el país dicen que los aliados deberían armar y entrenar a los rebeldes. Obama dijo este mismo martes que “no excluía” armar a los rebeldes, pero Gates no se mostró muy dispuesto.

“Lo que la oposición necesita más que nada es algún entrenamiento, algún orden y control y alguna organización”, reconoció Gates. Sin embargo, advirtió: “En términos de proporcionarles entrenamiento, en términos de proporcionarles asistencia… Francamente, hay muchos países que pueden hacerlo. Eso no es una capacidad única de EEUU. Desde mi punto de vista, hay muchos países que podrían hacerlo”. “Hay muchos países que tienen las capacidades, las armas, las habilidades para hacerlo”, coincidió Mullen. (Con datos de El Mundo)

 

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