MEXICO

PAG 14El papa Francisco fue cauto, pero directo. Vino a México con un mensaje duro para el clero, pero no se pronunció en particular por Ayotzinapa. Criticó la concentración del poder político que lleva a la corrupción, pero no tocó el tema de la pederastia.

Ésas son algunas de las conclusiones a las que analistas llegaron tras la primera visita de Francisco a México, donde había expectativa de que la figura papal tuviera un peso moral sobre los problemas nacionales.

“Ha sido una visita importante, en cierta forma ha respondido en las expectativas que levantó en un sector de la opinión, porque se esperaba que el papa hablara con el episcopado y con el gobierno para que les llamara la atención sobre los problemas del país”, consideró la profesora-investigadora del Colegio de México (Colmex) Soledad Loaeza.

La politóloga e internacionalista percibió que Francisco encontró una clase política, un sacerdocio y muchas personas “poco reflexivos” a su mensaje, además de que la televisión mexicana manejó la visita como un evento de entretenimiento. “El papa vio este nerviosismo, esta actitud poco reflexiva con la que recibíamos su visita y eso no creo que le haya gustado”, comentó Loaeza.

La clase política

El primer evento de la gira del papa fue la visita a Palacio Nacional, donde el presidente Enrique Peña Nieto le ofreció una bienvenida con elementos de ceremonia de Estado, dado que el pontífice es jefe del Estado Vaticano. Esta reunión también sirvió para que Francisco saludara al gabinete, gobernadores y legisladores.

“Es un tratar de aprovechar la presencia del papa con fines básicamente comerciales o políticos. Crear un estado de exaltación que con mucho se impuso al mensaje pastoral del papa”, afirmó Loaeza.

Para el sociólogo Fernando González, el evento en la sede del Ejecutivo perdió la línea entre el Estado y la Iglesia, y ello también estuvo reflejado en la cobertura de los medios de comunicación.

“Se dio esta visita papal acompañada de los políticos monaguillos y de los periodistas catequistas. Una buena parte de los periodistas se convirtieron en catequistas, y esto ayudó para que el evento totalizara y creyera que el país es todo católico”, dijo el académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a CNN en Español.

Por primera vez un pontífice recorrió Palacio Nacional, guiado por el presidente Peña Nieto y su esposa, y fue presentado a gobernadores, líderes del Congreso y dirigentes de los partidos políticos, así como a invitados especiales de la Presidencia.

Ante ellos, el papa criticó a quienes fomentan “el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos”, pues dijo que lleva a problemas sociales como la corrupción o incluso el narcotráfico.

Para Loaeza, el evento del Palacio Nacional implicó una exposición insensible de la clase política al tipo de papado que ha ejercido Francisco. “El papa es muy crítico de los ricos, es muy crítico de la concentración del poder, y lo único que hicieron fue ostentar un espectáculo del poder que tienen. Me sorprende la insensibilidad que mostró el gobierno, el presidente y sus allegados”, dijo la académica del Colmex. (Fuente: CNN)

 

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