SURAMERICA

Evo Morales no tuvo un hijo con su exnovia

  La sentencia implica que el presidente boliviano fue engañado por la mujer, quien le habría dicho que el niño había nacido y luego falleció

Evo Morales no tuvo un hijo con su exnovia. La jueza de familia Jacqueline Rada falló que el hijo que el presidente boliviano Evo Morales supuestamente tuvo hace diez años con Gabriela Zapata, hoy enjuiciada y arrestada por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, es “inexistente”.

Esta conclusión confirma la versión de los defensores de Morales en sentido de que el presidente fue engañado por su exnovia, quien, según ellos, le dijo primero a este que el niño había nacido y luego que falleció.

La “duda razonable” que expresa la jueza sobre la existencia del niño se conoció gracias a la publicación del veredicto completo de un proceso bajo reserva que concluyó el pasado fin de semana, y que inició en abril Morales en contra de Zapata, por estar ejerciendo “violencia psicológica” en contra del menor que se suponía era su hijo, al involucrarlo en el escándalo que estos días afecta tanto ella como a Morales. Fue por esta razón, y no porque la palabra de Zapata hubiera sido aceptada –como se informó erróneamente los anteriores días– que la jueza Rada archivó el proceso.

El fallo señala que la “duda razonable” sobre que el niño esté con vida –como alega la parte de Zapata desde poco después de que esta fuera acusada y detenida– fue provocada por la acusada, que presentó fotografías de “diferentes niños” con “diferentes edades”, ninguna las cuales no coincidían con el infante de carne y hueso que llevó ante la juez. Por otra parte, los padres y la hermana de Zapata declararon no haber visto nunca a la criatura. Y el nombre del niño no apareció en ningún registro público.

El caso es muy complejo, porque al mismo tiempo se conoce un certificado de nacimiento y documentos que comprueban que en su momento, Morales reconoció haber tenido un hijo con la entonces militante de las juventudes de su partido. Luego Zapata se convertiría en lobista de varias empresas chinas con contratos con el Estado, y supuestamente jefa de una red de tráfico de influencias formada en torno al Ministerio de la Presidencia.

Desde el comienzo del escándalo, Morales basó su afirmación de no estar involucrado en el delito del que se acusa a Zapata en dos argumentos: primero, que había cortado sus relaciones sentimentales con la mujer hace muchos años; segundo, que el hijo que aceptó haber concebido con ella ya no vivía. De ahí la relevancia que obtuvo la ulterior y sorprendente revelación de la parte de Zapata en sentido de que el hijo no había muerto y estaba bajo su cuidado, extremo que este fallo deja sin sustento.

Sin embargo, al mismo tiempo la oposición al gobierno presentó un recibo de renta que prueba que el presidente pagó un piso en un barrio de La Paz hasta el año pasado. Zapata dice que vivió en este departamento, pero no ha podido presentar pruebas materiales de esto. (Con datos de El País)

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