OPINION SALVADOREÑOS

La Gestión de Hugo Martínez ante Donald Trump

José Manuel Ortiz Benítez*

  “Estamos trabajando muy de cerca con las autoridades de las ciudades de EE.UU. para dar tranquilidad a los compatriotas” o “Mantengan la confianza que haremos lo que esté a nuestro alcance para proteger a nuestros ciudadanos en EE.UU.” son frases vacías que no dicen nada concreto sobre cómo se va a resolver  el problema, o mejor dicho, cómo se va a minimizar el trauma que se nos puede venir encima.

Diferente sería decir, “en consejo de ministros el 30 de enero de 2017, aprobamos $20 millones para la contratación de servicios legales en coordinación con la red consular y las 4 mayores ciudades santuarios, Los Angeles, Washington, DC, Nueva York  y Seattle, para la lucha legal a favor de nuestros ciudadanos en EE.UU.”

Gestionar una crisis migratoria transnacional requiere no solo de buenas intenciones de trabajo con los países afectados, sino también de una combinación de presupuesto y de gente competente, con capacidad probada en resolver problemas de gran complejidad, como es el tema migratorio.

Hugo Martínez tiene buena apariencia, buen tono, semblante diplomático, cuando está en el uniforme de trabajo, normalmente corbata amarilla sobre traje azul, pero cuando se lo quita por el  vaquero y la camisa casual pierde lucidez y empieza a eructar tonterías. “Nosotros ya venimos implementando acciones: hemos dicho a nuestros compatriotas que es importante que conserven la calma” dijo Martínez el 24 de enero de 2017 a CNN Internacional en prime time desde la Republica Dominicana.

Las acciones y hechos concretos según el canciller es que ya le dijeron al pueblo migrante salvadoreño que “conserven la calma.” Tremenda implementación de acciones concretas a favor del inmigrante.

El 28 de enero de 2017, en el Festival por el Buen Vivir, el canciller tomó el micrófono otra vez y dijo que los abusos de derechos humanos cometidos por la Administración Trump contra los inmigrantes salvadoreños en EE.UU. los llevaría ante la Corte de las Naciones Unidas. “Haremos uso de todos los recursos que nos dan las Naciones Unidas. Si hay violaciones en contra de nuestros compatriotas, no tendremos temor de denunciarlas ante dicha corte.”  La declaración del canciller demuestra ignorancia y ausencia de un plan concreto para lidiar con Trump en materia migratoria.

Primero, EE.UU. como país soberano no reconoce ninguna corte regional o internacional que esté por encima de su propio sistema de justicia. Segundo, la nueva embajadora de EE.UU. ante Naciones Unidas, Nikki Haley, dijo el 27 de enero, 2017, en un tono desafiante,  “Tenemos que respaldar a nuestros aliados y asegurarnos de que nuestros aliados nos respaldan. Y quienes no nos respalden, que sepan que vamos a apuntar sus nombres, y vamos a responder como corresponda”.

La realidad es que los países del triángulo norte están en posición de gran desventaja en la mesa de negociación y una confrontación directa con Trump solo puede empeorar la terrible situación migratoria que ya tenemos.

¿QUÉ SE PUEDE HACER ENTONCES?

Lidiar con un animal poderoso y caricaturesco como Trump, no es cosa sencilla. Sin embargo, hay iniciativas (información a la comunidad, defensa legal colectiva, call centers, construcción de alianzas,  interacción con el equipo de Trump, Etc. ) que se han presentado a Casa Presidencial, al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la embajada de El Salvador en Washington, pero la respuesta ha sido la misma de siempre: “no hay dinero para eso”. Mientras la respuesta sea esa, no vamos evitar que la triste historia de miles de salvadoreños, se convierta en una tragedia nacional. (José Manuel Ortiz Benítez es columnista salvadoreño en la ciudad de Washington, DC. Twitter: @jjmmortiz)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *