EL EVANGELIO EN MARCHA

 Matrimonio

OBSTÁCULOS QUE IMPIDEN UN MATRIMONIO FELIZ

 (PARTE III)

Por: Pastor Kléber Jiménez

 

Ya hemos analizado y revisado el primer grande obstáculo que impide que tengamos un matrimonio feliz, y que por cierto es uno de los más grandes obstáculos: La falta de comunicación, que viene acompañada de múltiples factores y situaciones que entorpecen la realización del matrimonio. Ahora seguimos revisando otros obstáculos, los mismos que debemos evitarlos para poder tener un matrimonio gozoso y productivo.

  1. NO TENER INTERESES EN COMÚN

A veces el esposo o la esposa no platican las cosas, debido que él o ella no presta atención, pero debemos despertar el interés por lo que al otro le sucede, si se le hace ver lo importante que es eso para uno, debemos hacerle ver que tenemos interés por sus cosas, se lo podemos demostrar preguntándole diariamente que hizo durante la mañana, como le fue en su trabajo, como se portaron los niños, etc. No debemos  olvidar que cada persona es única y diferente, por lo tanto sus intereses son personales. No porque los intereses de su pareja sean distintos a los de suyos  van a dejar de platicar de ellos.

Una pareja feliz es aquella que comparte todo, no únicamente lo bueno, entendiendo y de mutuo agrado que el secreto está en compartir. Por eso, es de suma importancia que la pareja se conozca antes de casarse; hasta en lo más mínimo. El tiempo del noviazgo, es la excelente etapa para conocer los intereses personales de cada uno; y si de pronto, no tienen algún interés en común, al menos, la otra persona esté dispuesto a compartirlo; porque si no cuando venga el matrimonio, van a tener discusiones o peleas  por no haber tratado esos intereses particulares.

Por ejemplo; si al varón le gusta mucho el fútbol; pero a ella no, pero ella puede, por amor a él, acompañarlo de vez en cuando a verlo jugar. Un ejemplo claro, es en  nuestras vidas: A mi esposa le gusta mucho ir al Mall; a mí, en particular, no me gusta; pero la complazco. Nos ponemos de acuerdo, yo veo algo que pronto pueda desear y termino rápido y luego me voy al patio de comidas, saco mi computadora o libros que tengo que estudiar y me pongo a trabajar y espero que ella termine y nos encontramos en el patio de comidas y comemos juntos. Así compartimos nuestros intereses personales juntos.

 

  1. POLITICA FAMILIAR

Muchas parejas traen a su matrimonio ciertas costumbres y malos hábitos que dañan la relación de la pareja, a la que he llamado políticas familiares. Tales como por ejemplo:

 

1.EL MACHISMO

Es una actitud de los varones en pensar que ellos tienen ciertos derechos que ellas no tienen.

Ejemplo: El hombre le prohíbe que la mujer siga sus estudios. Otra actitud machista es considerar a la mujer solo como un objeto sexual, para uso y gusto del varón.

No dejan que las esposas opinen, ya que ellos consideran que la mujer se hizo para cocinar, lavar,  etc.; en otras palabras solo sirven para servir. Estos comportamientos son injustos con la dignidad de la mujer y deben ser rechazados, La palabra de Dios nos dice que la mujer tiene que ser tratada como vaso frágil. Efesios 5:25-33.

 

2.LAS COMPARACIONES

El esposo piensa que su esposa debe hacer todo tal y cual su mamá lo hacía, y eso causa molestia porque la esposa está tratando de complacerlo, y al escuchar decir: “mi mamá no lo hace así”, hace que ella se desanime, y en cierta forma  empiece a ver a su suegra como su competencia y la relación entre ellas no sea buena. O puede suceder al revés, que la esposa compare a su esposo con su padre o hermano. Cada persona es única en el mundo; ni aun los gemelos son iguales en todo.

 

3.LOS PASATIEMPOS.

En el transcurso de tu vida te has dedicado a los deportes, artesanías, hobbies. Todas estas actividades requieren de tiempo para realizarlas. Pero muchas veces queremos seguir haciendo estas actividades sin considerar a la otra persona: esposo (a); es como si fuera una regla que no se puede romper: “tengo que hacerlo, porque de lo contrario no estoy completo”. No es que sean malos los deportes, lo malo es dedicarle más tiempo a cualquier pasatiempo que a su esposa (o).

 

  1. CONVIVIR CON ALGUIEN SIN CASARSE

En la actualidad, las personas se unen para ver si la relación funciona o no; si funciona, seguimos; y si no funciona, no ha pasado nada, cada quien toma su camino. Esta actitud es egoísta, ya que solo se piensa en lo que yo siento y deseo, y no en lo que el otro siente, no importa si la otra persona está enamorada, como  yo no estoy a gusto con la relación, la doy por terminada, en este tipo de relación no hay seguridad.

Y en esta situación, la que más lleva de perder es la mujer; primero, porque ha sido tratada como un objeto. Segundo, porque no ha sido satisfecha en ella su anhelo profundo de la seguridad. Tercero, en el caso de que hayan procreado hijos: tendremos una madre soltera y un hogar disfuncional.

 

  1. ENTRAR AL MATRIMONIO COMO PUERTA DE ESCAPE

Esto ocurre muchas veces con señoritas que desean someterse a sus padres; puede ser que sus padres tengan o no la razón; pero ellas, no desean seguir las directrices de sus padres y en el momento que un hombre “las enamora”, lo ven como puerta de escape de “la opresión de sus padres”. No es correcto casarse por querer salir de la casa de los padres; porque no soportas la autoridad de ellos. Si no aprendiste sumisión y obediencia en la casa de tus padres. No lo vas a aprender en el matrimonio.

 

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