EL EVANGELIO EN MARCHA- PERLAS DEL ALMA

¡Regálale una oración al mundo sin Dios!

Por: Francisco Aular (faular@hotmail.com)

 

  En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos. 1 Timoteo 2:1(NTV)

Todavía recuerdo a un amado profesor en mis días del Seminario cuando escogí, mi proyecto de tesis al cual titulé: “Algunos aspectos del ocultismo venezolano”, me hizo ver que aquello sería una pérdida de tiempo, según él –un doctor en teología-, sin embargo, yo le respondí: Mi amado profesor yo vengo de allí de las tinieblas de maldad de dónde por la gracia de Dios, Él me libró. Era el comienzo de los años setenta, en verdad en aquellos años y después de la película El exorcista, se desató un interés por el ocultismo, principalmente en Estados Unidos. Hubo crímenes horribles y se incrementó la inseguridad en muchas de las grande ciudades.

No obstante esto, la Iglesia del Señor, se movió en todo mundo y surgieron movimientos de oración en todas las naciones: “En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos.” (1 Timoteo 2:1, NTV)Hoy estamos inmersos a nivel mundial en tales prácticas de ocultismo, hechicería, brujería y el satanismo.

Se organizó la iglesia de Satanás, y ya tienen sucursales en todo el mundo. Los satánicos quieren lo que su dios les ha ordenado sembrar el caos en todo el mundo, y perturbar al ser humano. Porque tenemos que decir, estas “Potestades” y sus prácticas anticristianas son estimuladas por regimens dictatoriales para mantenerse en el poder.

Estos gobiernos se han rendido a la tentación del diablo que el mismo JESÚS, rechazó: Entonces el diablo lo llevó a una parte alta y desplegó ante él todos los reinos del mundo en un solo instante. —Te daré la gloria de estos reinos y autoridad sobre ellos —le dijo el diablo—, porque son míos para dárselos a quien yo quiera.” (Lucas 4:5,6).

Los mismos cristianos nacidos de nuevo, tenemos que andar con los ojos espirituales y con la mente bien abiertos para reconocer estos sistemas diabólicos y orar en consecuencia, sabiendo que el diablo tiene potestad para mantener al ser humano “muerto en sus delitos y pecados” (Efesios 2:1); los incrédulos tiene una venda en sus ojos y en la mente: “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.” (2 Corintios 4:4).

Fíjese el “dios” con minúscula es el diablo; los incrédulos están atados por el maligno y sus poderes demoníacos: “Y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:26); “Sabemos que somos de Dios y el mundo entero está bajo el poder del maligno” (1 Juan 5:19) Se fija entonces porque el Apóstol nos recomienda: “En primer lugar, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos.” (1 Timoteo 2:1, NTV).

Por ello, échele nada más una mirada a nuestro mundo y lo vemos en llamas porque el “diablo como león rugiente” anda por esas calles, haciendo lo que siempre ha hecho, destruir al ser humano. ¿Se ha preguntado el motivo o ensañamiento contra los cristianos en el mundo, perseguidos, encarcelados y martirizados, y las Naciones Unidas, no hace nada?… Mientras tanto, una densa oscuridad cubre la tierra como nunca antes porque el final de está cerca. ¿Cómo actúan estos poderes en el mundo? Los estamos viendo en acción por medio de dos realidades en la lucha espiritual que debemos enfrentar por medio de la oración: Primero, estos poderes son seres espirituales; segundo influyen en los acontecimientos de la tierra.

Frente a este panorama sombrío, tenemos la Palabra de Dios, el Espíritu Santo y la oración para vestirnos de toda la “armadura de Dios” Por la cual hay un canto de victoria en el cristiano, habitado y dominado bajo el poder del Espíritu Santo: “Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana.

Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.” (Romanos 8:38,39, NTV) ¡Al estar en Cristo tenga la certeza que estos poderes no podrán tocarle ni una célula de su ser, sin el permiso de nuestro Dios viviente! Gloria a su nombre y podemos afirmar con toda nuestra fe: “Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” (Romanos 8:37, RV60).

Activemos con toda confianza la bomba O de la oración. Porque  el poder de la oración no está en las palabras del orante, sino en el poder de Aquel que las oye. A ese Dios misericordioso que nos desafía: : “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” (Jeremías 33:3). Por lo tanto, ¡regálale una oración al mundo sin Dios!

PERLA DE HOY: Oremos por el liderazgo mundial y Dios hará lo que nos ha prometido.

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