Por primera vez en la historia, El Salvador ha convertido el bitcoin en moneda oficial. Tras ello, el Gobierno dio el paso sin precedentes de instalar cajeros automáticos de Chivo en el extranjero. En septiembre de 2021, ya funcionaban 50 de estos puntos de venta en Estados Unidos. Para millones de salvadoreños que viven en el extranjero, esto se ha convertido en una herramienta de conexión con la patria y de inclusión digital. ¿Qué hay detrás de este proyecto y cuáles son los objetivos del gobierno de Naib Bukele?

La estrategia digital de El Salvador

En septiembre de 2021, El Salvador hizo historia como el primer país en legalizar el bitcoin a nivel estatal. La pieza central de la reforma fue el lanzamiento de Chivo Wallet, una billetera de criptomoneda estatal creada para apoyar las transacciones de bitcoin y dólares.

El proyecto Chivo (que en argot significa «guay») se lleva a cabo directamente bajo los auspicios del Gobierno, con financiación íntegra del presupuesto nacional. El objetivo oficial es facilitar a los ciudadanos el acceso a servicios financieros, especialmente en un entorno en el que hasta el 70% de la población carece de cuentas bancarias.

Chivo Wallet se concibió originalmente como una plataforma para transferencias transfronterizas. Es esta característica la que se ha convertido en fundamental para la diáspora en EE.UU., con más de 2,5 millones de salvadoreños que viven y trabajan en Norteamérica y envían miles de millones de dólares a su país cada año.

Por qué EE.UU. fue el primer objetivo de expansión

El despliegue de la Chivo Wallet a través de cajeros automáticos en Estados Unidos constituyó un paso estratégico. El gobierno ha instalado 50 cajeros Chivo en puntos estratégicos donde se concentra la población salvadoreña según cifras oficiales de septiembre 2021: Los Ángeles, Washington DC, Houston, Dallas, Chicago y otros.

La decisión obedece a varios factores:

  • Flujo de remesas. Estados Unidos es la principal fuente de remesas a El Salvador. El nuevo sistema está diseñado para reducir las comisiones y agilizar las transacciones.
  • Accesibilidad financiera. Muchos migrantes no tienen acceso al sistema bancario. La red de Chivo permite realizar transacciones sin intermediarios, directamente desde un teléfono o un cajero automático.
  • Control y transparencia. El gobierno puede llevar un control de los movimientos de efectivo que mejora la claridad de las operaciones y disminuye la dependencia de los operadores privados de transferencias internacionales.

Los cajeros automáticos se instalaron sin necesidad de contar con bancos privados ni proveedores estadounidenses. Los dispositivos funcionan como sistemas independientes conectados directamente a la plataforma digital salvadoreña y Chivo mantiene el mantenimiento de los dispositivos.

Reacción del público y retos de la aplicación

El lanzamiento de Chivo Wallet estuvo acompañado de reacciones encontradas. La plataforma recibió críticas técnicas dentro de El Salvador debido a sus fallos y problemas de registro y retrasos en las transacciones. Las cuestiones legales y de reputación han capturado la atención internacional después del lanzamiento.

Varios grupos de defensa de derechos humanos estadounidenses han manifestado inquietudes sobre la opacidad en el manejo y protección de los datos de los usuarios. Durante las primeras semanas después del lanzamiento el sistema experimentó una alta demanda a pesar de las dificultades encontradas. Los emigrantes comenzaron a utilizar los cajeros para enviar dinero a sus familiares y muchos usuarios reportaron tarifas de transferencia más económicas que las de los proveedores tradicionales.

Hacia la soberanía digital

El proyecto Chivo Wallet es un ejemplo de Estado en desarrollo que intenta reducir la distancia que le separa de los centros financieros mundiales a través de la tecnología.

La instalación de cajeros automáticos en Estados Unidos es un paso hacia la inclusión económica de la diáspora en un sistema controlado por el propio El Salvador. Crea un nuevo canal de interacción entre el Estado y sus ciudadanos en el extranjero, sin intermediarios, comisiones ni dependencias.