EL EVANGELIO EN MARCHA

¿Ha desechado Dios a su pueblo?

(ROMANOS 11:1-10)

Por: Rev. Julio Ruiz, Pastor

 

INTRODUCCIÓN: Uno de los pensamientos que domina este texto es la importancia que tiene la palabra de Dios y su cumplimiento. Así que cuando la Biblia ha dicho algo  eso se cumplirá. Y esto lo afirmamos primero porque, de acuerdo a lo que ella misma dice, Dios no  miente por lo tanto sus promesas las cumplirá (Tito 1:2). También el escritor a los Hebreos nos recuerda que “fiel es el que prometió” (He. 10:23). En otras palabras lo que Dios promete se cumplirá fielmente. Y para reafirmar esta promesa de modo de entender el pasaje de hoy también vamos a recordar lo que nos dice Josué 23:24 quien después  que logró la conquista de la tierra prometida, les recuerda: “Ninguna cosa ha fallado de todas las cosas buenas que el Señor tu Dios ha hablado acerca de ti”. El énfasis, pues, es que Dios dice la verdad y  guarda su Palabra. El Espíritu Santo la inspiró y se asegura que ella se cumpla. Todos estos textos nos ayudarán a confirmar que Dios ha hecho promesas muy grandes, muy comprensivas, muy específicas a un pueblo conocido como Israel. Dios les prometió ciertas cosas. De hecho el Antiguo Testamento está literalmente lleno de esas promesas. Dios hizo promesas muy claras y específicas a Israel. Romanos 9: 4 nos dice: que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas”. Los judíos del Antiguo Testamento y los del Nuevo Testamento entendieron que esas promesas existían y que eran para ellos y que se cumplirían literalmente. Sin embargo, cuando llegó el Mesías lo rechazaron y este es el punto crucial donde estamos en Romanos 11. Por el rechazo de Israel algunos han concluido que Dios canceló todas sus promesas contra ellos. Pero, ¿ha rechazado Dios a su pueblo? Veamos las razones porque no.

 

  1. PORQUE TENEMOS EVIDENCIAS HISTÓRICAS CONOCIDAS

 

  1. El ejemplo de Pablo v. 1. La pregunta de este mensaje la responde Pablo con un categórico ¡no! La razón por la que Dios no ha desechado a su pueblo es porque quien está hablando es un israelita, pero no cualquiera. Él dice que viene de la descendencia de Abraham, y especifica que su tribu es la Benjamín. Lo que Pablo nos quiere decir acá es que si Dios desechó a su pueblo cómo es que el siendo un judío ha sido salvado. La evidencia de la historia la está presentando el mismo apóstol respecto a su cambio y radical transformación. Vamos a verlo de esta manera. Lo que Pablo  está diciendo es que si bien es cierto que la nación ha rechazado a Cristo, no todos lo hacen porque aquí estoy yo. Soy un israelita. La incredulidad de Israel, su rechazo de Cristo, su odio al evangelio nunca fue más demostrada como lo hizo Pablo.  Quiero decir, si alguna vez hubo un enemigo del evangelio fue él. Vea el resumen que hace de su vida en 1 Timoteo 1:13. Si algún judío no merecía ser salvado era Pablo por lo que era, sin embargo aquí está dando su testimonio de conversión. Si Dios hubiera desechado a su pueblo qué sentido tendría que él ahora fuera un apóstol de Cristo.

 

  1. El ejemplo de Elías v. 2. Amados, Dios no ha desechado a su pueblo. He aquí otro ejemplo. En una ocasión Elías sintió solo y desesperado por la persecución que hizo contra él la malvada Jezabel (1 Re. 19:10-18). En su soledad se quejó que habían dado muerte a todos los demás profetas y derribado sus altares, pero lo que Elías no sabía  era que Dios había reservado un total de siete mil profetas que no se habían postrado ante los pies de baal. Con la divina respuesta el Señor le dice al profeta  deprimido que él no estaba limitado  a un solo hombre sino que había reservado para sí un remanente piadoso en Israel cuyo número llegaba a los siete mil (1 R. 19:18).

 

  1. PORQUE DIOS HA ESCOGIDO A UN REMANTE POR SU GRACIA

 

  1. El remante escogido por gracia v. 5. Los enemigos de Israel, especialmente sus vecinos y los que se han unido en un mismo coro para desear lo mismo, han querido desde mucho tiempo que este pueblo desaparezca. Sin embargo el único que tiene derecho de  hacerlo es Dios, su formador. Vea lo que dice en este texto. Si bien es cierto que la obstinación contra el mismo Dios parece ser la nota que ha distinguido a Israel a través de la historia, tanto que no pocas oportunidades tuvo la intención de raerlos de la tierra y formar otro pueblo, el hecho que ha existido un remanente  es una prueba de la gracia divina hacia su pueblo escogido. Observe como Pablo habla en cinco ocasiones de haber escogido a Israel por gracia.

 

  1. 2. “Pero los escogidos sí lo han alcanzado…” v.7. Cuando Pablo aborda el tema si Dios ha rechazado a Israel lo hace analizando su propia historia y las razones que Dios tuvo para haberlo hecho desde muchos atrás. Y una de las posibles razones sería el endurecimiento que ellos han tenido contra su Formador y Sustentador desde que él los creo como su pueblo. ¿Pero endurecieron todos su corazón? Pues no, por eso se habla de un remante. El pueblo que se endureció contra Dios buscó la justicia por si misma por medio de sus propias obras. Pero los escogidos encontraron la justicia de Dios porque la buscaron por fe y por la gracia de Dios.

 

III. PORQUE A TRAVÉS DE ISRAEL  LOS GENTILES SON SALVOS

 

  1. Por su transgresión vino la salvación a los gentiles…” v. 11. La pregunta de hoy, si Dios ha desechado a su pueblo, la seguimos respondiendo en esta parte del pasaje. La primera impresión que nos da al estudiar el pasaje es como si fue necesario que Israel transgrediera, hasta el punto de la incredulidad, para que los gentiles fueran salvos. Bueno esto no es lo que nos dice el texto sino que Dios usó su rechazo para provocar a celos a Israel, trayendo como resultado la salvación de los gentiles. ¡No es maravilloso todo esto! ¿Quién podría pensar que por la transgresión del pueblo escogido fuera la ocasión para que una multitud tan inmensa de gentiles se reconciliara con Dios y tuviera paz con él? Esta una de las cosas que hace grande a este pasaje. Las llamadas “paradojas” de Dios tienen al final una explicación con la que necesitamos terminar alabándolo y agradeciéndole.

 

  1. El olivo silvestre injertado v. 17. En el caso de la botánica, un injerto es la parte de una planta (yema) que se pega a una planta ya crecida y establecida. De esa manera el injerto formará parte de la planta y recibirá vida de la sabia de la planta y de sus raíces. Pero, ¿qué es el olivo silvestre? Es un olivo abandonado, tenido como árbol estéril. Tiene espinas en sus ramas, no es un árbol muy copioso, es mucho más pequeño que el olivo cultivado.  Su fruto, que es la oliva o aceituna, es pequeña,  amarga,  son negras y  de mala calidad, por lo general crecen en lugares inhóspitos.

 

 

  1. PORQUE EL LLAMAMIENTO DE DIOS ES IRREVOCABLE

 

  1. Israel en cuanto a la elección es amado v. 28. Pablo sigue respondiendo a la pregunta de los versículos 1, 2. Ha dado muchas razones por que Israel no ha sido desechado, pero ahora pareciera llegar a la cumbre de sus razonamientos cuando habla que los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables y todo eso ha tenido que ver con su pueblo elegido. Así que no podemos mesclar lo que algunos llaman el “Israel espiritual” (la iglesia)  e ignorar que Dios eligió de toda la tierra a un pueblo que se llama Israel y que al final será salvo también (v.26). Tanta seguridad hay en esto que Pablo habla de la futura  restauración de Israel otra vez (v. 12). De igual manera Pablo afirma que si los gentiles siendo olivo silvestre fue injertado en la   rama desgajada, con mayor razón Israel será injertado en el buen olivo  y llegará a ser  parte otra vez de la  raíz. Mis amados, Israel es el pueblo escogido por Dios.

 

  1. Los desobedientes que alcanzarán misericordia vv. 31, 32. En estos textos finales Pablo pareciera hacer un remate magistral de toda su presentación. Los argumentos esgrimidos hasta acá lo llevan a decir algo como si fuera lo más paradójico que se pueda oír. Por un lado dice a los gentiles que ellos deben dar gracias porque por la desobediencia de los israelitas ahora ellos alcanzaron la gracia (v. 30). Pero también dice que el Israel desobediente alcanzará misericordia por la misericordia que alcanzaron los gentiles cuando ellos fueron obedientes (v. 31). ¡No es interesante toda esta paradoja! Pero al final lo que cuenta no es si uno fue más desobediente que otro sino que Dios a los gentiles y a Israel sujetó en desobediencia, con qué propósito; mis amados  para tener de ambos misericordia (v. 32).

 

CONCLUSIÓN: Todo lo arriba expuesto nos lleva a la conclusión que ciertamente Dios no ha desechado a su pueblo; al contrario, es a través de él que cumplirá su propósito eterno. Observe lo que el  apóstol ha dicho como contradictorio: “pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles” v. 11, “Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles ¿cuánto más su plena restauración?” v. 12.  La pregunta del apóstol lo lleva a  pronunciar una de las más grandes doxologías que se conozcan en la Biblia (vv. 33-36). Es como si el tema tratado llegó  a ser una de las cosas más grandes que pudo escribir y el haber “navegado” en sus aguas profundas lo llevó a exclamar de esta manera. Bendito sea el Señor que escogió a Israel como su pueblo y a través de él nosotros los gentiles hemos llegado a ser bendecidos. A través del judío Cristo nos vino la salvación. Amén.

 

Si usted quiere comunicarse con el pastor Julio, llámelo al (571) 251- 6590 o escríbale a pastorjulioruiz55@gmail.com

 

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